Milonguera: tips para controlar mejor las pausas.

Cuando comencé a bailar tango, todos los maestros milongueros hablaban de la pausa; era todo un desafío descubrir dónde estaba, cuál era el mejor momento o cómo controlarla. La realidad es que lleva años y años descubrirlo, y aún hoy yo lo sigo investigando; el secreto está en que el líder nos va a transmitir esa pausa, ese suspiro y nosotras tenemos que saber escucharla y responderla, para que suceda la magia.

Por eso, en este artículo quiero dejarte algunos tips y consejos para que aprendas a controlar con más  rapidez. Y quedate hasta el final, ¡que hay video sorpresa!


¿Te diste cuenta de que la pausa es uno de los momentos más lindo cuando estás milongueando? Es un sentir en cámara lenta.

En su momento, los milongueros y maestros no te daban muchos detalles al respecto. Te decían “no te apures, no te anticipes, no te aceleres; bailá más lento, que en la pausa, está el disfrutar”. Pero claro, no sabía cómo controlar ese momento.


Con el correr de los años, fui descubriendo más detalles en mi baile, y aprender a juntar más tranquila fue y es uno de mis más valiosos tesoros; pude empezar a controlar más ese movimiento que tanto me costaba, ese suspiro, esa pausa.


En un tango hay diferentes momentos: rápidos, lentos, marcados, fluidos… Todo depende de lo que el líder te indique. Cuanto más te conozcas y controles tu caminata, mejor te vas a sentir en el abrazo, con la música… Y podrás disfrutar de esa pausa, cuando llegue el momento, porque ya vas a estar preparada.


Ahora bien, ¿sabés cuál es la pausa más importante?

Una de las pausas más importantes es la mirada; ese momento de suspenso en el que aceptás bailar. Aunque en la actualidad muchas veces esto de cruzar miradas no sucede porque están a tu lado o vienen a tu mesa, o están mirando a otra, o simplemente distraído, ese instante de coincidencia es mágico; todo depende del lugar y el momento, pero no te podés perder esta pausa de cruzar la mirada, ya que es ahí donde comienza la complicidad.

La música tiene muchas pausas; si la música es rápida, nuestro compañero podrá también crear pausas y detenerse en el abrazo hasta volver a arrancar en una frase o en una palabra del cantante… Hay mucho para escuchar y prestarle atención: instrumentos, cantante, silencios y diferentes orquestas, y ¡menos mal!, sino el baile se va a tornar aburrido y repetitivo.


Las pausas ayudan a que la improvisación y la circulación en la pista juntos sea más controlada y menos caótica. Una buena pausa en un momento justo puede generar más placer que una parte rápida o secuencias con ganchos, pero si te anticipas al siguiente movimiento, el líder no puede frenarte, tendrá que seguirte y la avalancha no va a parar…

Pausas hay todo el tiempo: en el caminar, en el juntar, en un pivot… Cuanto más descubras y practiques tus detalles, mejor te vas a sentir al momento de bailar. Podrás darte la libertad de detener ese movimiento si la música, el espacio, la letra o el sentimiento lo indican, y luego pisar en los tiempos fuertes dependiendo de la propuesta.



La pausa es un movimiento que ralentiza; yo siento que hay 2 tipos de pausas:



una pausa en la parte de arriba del cuerpo y abajo sigue el movimiento.
●una pausa donde arriba no te movés y abajo sí.

La pausa no es quedarse estática, inmóvil; es un momento de suspensión, de suspiro.


La respiración también ayuda a este momento. Una buena pausa al interpretar una palabra de la letra del tango será fantástica; a veces el líder no se mueve y la milonguera sigue ese movimiento; otras el líder hace movimientos mientras la mujer lo detiene. Las pausas le dan contraste, color y distinción a tu baile. Es difícil controlar este momento; no es algo mágico, no cae del cielo; pero así se siente cuando lo logramos interpretar.

Pepito Avellaneda (un maestro de maestros y auténtico milonguero) decía que bailar lento era muy difícil, por eso a la mayoría le gusta bailar tangos más marcados y rítmicos, esos donde se repiten los movimientos sin prisa y sin pausa, siempre la misma secuencia de memoria.

Bailar lento no es para todos; el equilibrio es la clave. Un tango lento no se puede bailar todo seguido, porque no transmite nada.



PD1: Enfocate también en descubrir tu pausa personal. La mía, por ejemplo, es el primer momento en el abrazo, y el final del tango, cuando queda esa sensación intima entre la pareja.

PD2: ¡A practicar pausas!

PD3: acá está la sorpresa: videos prácticos para controlar las pausas en las caminatas.

SERIE completa de vidos «Pausas al caminar».

Video 1 – Lateral

Video 2 – adelante

Video 3 – atrás

Quiero saber de vos, ¿sos una milonguera que hace pausas? ¿O preferís un tango más rítmico y marcado?

5 comentarios
  1. Cristina Conderanne
    Cristina Conderanne Dice:

    Hola ,Analía ! Siempre sigo y miro tus vídeos ! Me encantan .Son todos fuente inagotable de recursos para seguir aprendiendo .Sos divina !

    Responder
    • tangocen
      tangocen Dice:

      Hola Cristina, cómo estás? que divino mensaje ! , ahora las mujeres más que nunca pum para arriba! ,bienvenida . seguimos . Gracias

      Responder
  2. Stephanie Llerena
    Stephanie Llerena Dice:

    Gracias Analia, que buen consejo de las pausas, más claro no hay, a ponerlo en práctica, ya que para mi si es dificil y complicado la espera hacer esa pausa. trabajaremos en ellos. un abrazote

    Responder

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